Cruzar planillas
De planillas Excel a un sistema
Cuando la operación depende de planillas que se cruzan, se copian y se pisan, las convertimos en un sistema con una sola fuente de datos.
Cada vez que alguien copia un dato de un sistema a otro, reenvía un correo para pedir una firma o arma el mismo documento por enésima vez, tu empresa paga horas que nadie ve. Encontramos esos pasos y los convertimos en flujos que corren solos.
Los procesos manuales casi nunca se ven como un problema: se ven como "así se hace aquí". Hasta que alguien se va de vacaciones.
Hoy: Alguien copia los pedidos del correo al ERP, uno por uno.
Cuando lo resolvemos: Los pedidos entran solos al ERP, validados y sin errores de tipeo.
Hoy: Las aprobaciones se piden por correo y se pierden en la bandeja.
Cuando lo resolvemos: Cada solicitud sigue un flujo: quién aprueba, en qué plazo y qué pasa si no responde.
Hoy: Para saber en qué va un trámite hay que preguntarle a una persona.
Cuando lo resolvemos: El estado de cada caso se ve en una pantalla, al momento.
Hoy: Contratos, cotizaciones y certificados se arman copiando el anterior.
Cuando lo resolvemos: Los documentos se generan desde los datos, con el formato correcto, en segundos.
No vendemos una plataforma genérica. Construimos la automatización que tu proceso necesita, conectada a lo que ya tienes.
Solicitudes de compra, vacaciones, descuentos o pagos con reglas claras: quién aprueba, hasta qué monto y qué pasa si nadie responde a tiempo.
Lo que hoy alguien copia de un sistema a otro pasa solo, con validaciones para que un error no se propague.
Cotizaciones, contratos, certificados y órdenes generados desde los datos y enviados a quien corresponde.
Alertas cuando algo se atrasa o se sale de lo normal, y un tablero para ver el estado de cada caso sin preguntar.
Automatizar un proceso mal entendido solo hace que el error ocurra más rápido. Por eso partimos mirando.
Paso 1
Conversamos con quienes lo hacen todos los días, no solo con quien lo diseñó. Ahí aparecen los atajos, las excepciones y las horas perdidas.
Paso 2
Priorizamos el paso que más tiempo o errores cuesta y que se puede automatizar sin cambiar todo lo demás.
Paso 3
Construimos el flujo conectado a tus sistemas y lo probamos con casos reales, incluidas las excepciones.
Paso 4
Vemos cuánto tiempo se liberó y qué falla, ajustamos y pasamos al siguiente proceso.
Que tu equipo piense, y que lo repetitivo se haga solo.
Cuéntanos cuál es y cómo se hace hoy. Te decimos qué se puede automatizar, qué no conviene tocar y por dónde partiríamos.
Cuéntanos tu procesoLo que más nos preguntan antes de empezar. Si tu duda no está, escríbenos.
Hacer otra preguntaLos que se repiten muchas veces, siguen reglas claras y hoy dependen de que alguien copie, revise o reenvíe información. Si un proceso requiere criterio en cada paso, conviene dejar esa decisión en manos de tu equipo y automatizar lo que la rodea.
Normalmente no. Conectamos la automatización a tu ERP, tu CRM, tus planillas o tu correo. Si un sistema no permite integrarse, te lo decimos en el diagnóstico y vemos alternativas.
Esas herramientas sirven para casos simples y las recomendamos cuando alcanzan. Cuando el proceso tiene reglas de negocio, excepciones o volúmenes altos, una automatización a medida suele ser más estable y fácil de mantener en el tiempo.
Depende de cuántos sistemas toca y de sus excepciones. Preferimos partir por un flujo acotado que funcione en producción y crecer desde ahí, en lugar de un proyecto largo que se entrega todo al final. El plazo concreto te lo damos después del diagnóstico.
Cada flujo registra lo que hace y avisa cuando algo no calza, para que una persona lo revise. Además, después de entregar seguimos contigo: monitoreamos y ajustamos.
No queremos hacer una demo ni mostrar un portafolio. Queremos escucharte. Entender tu realidad. Sentir qué te está quitando el sueño. Solo después de escucharte de verdad, podremos decirte si podemos ayudarte — y cómo.